LOS AMANTES DE TERUEL, ¿Una historia real o leyenda urbana?

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¿Una historia real o leyenda urbana?, recreada en el teatro barroco esta, digamos ahora leyenda, desde 1996 es celebrada en la ciudad de Teruel en Aragón las festividades de las bodas de Isabel Segura ahora como recordatorio de una vieja tradición que provino de la siguiente historia.

En medio de los caóticos y problemáticos años del siglo XIII, Un caballero encuentra el final de varios años de batallas y querellas con una idea en mente que lo mantuvo vivo y con la voluntad de seguir es Juan Martínez de Marcilla (Diego de Marcilla en el teatro barroco). En sus recuerdos desde hace 5 años rememora el amor correspondido de Isabel de Segura señorita proveniente de una familia importante que contrasta con el, segundo hijo de una modesta familia, era más que evidente que los problemas por la diferencia de clases se presentarían y así sucedió. Después de una conversación con el padre de Isabel le otorga 5 años, tiempo en el cual él debe demostrar que es merecedor del amor de Isabel, para hacerse un nombre y fortuna.

Ahora después de años lejos de su familia, amigos y de su amor, llega a Teruel exhausto después de un largo viaje el mismo día que se cumplen los 5 años de plazo para demostrar que siempre fue sincero el amor por Isabel, es el año de 1217.

Unas campanadas de la iglesia resuenan por toda la ciudad, un ambiente de fiesta se siente en todos lados y la celebración de una boda llega a su fin, Juan Martínez pregunta por tal suceso, Isabel de Segura acaba de desposarse con Pedro Fernández de Azagra, hermano del señor de Albarracín. La familia de ella accedió otorgarla a este pretendiente muy importante y aceleraron el trámite.

¡¡¿Cómo?!!, en la cabeza de Juan y en su corazón los sentimientos se agolpan, ¿Qué sucedió?, siente ira, desazón, dolor, cólera, pesar y más rabia… a pesar de todo decide encontrarse con el amor de su vida, que ante Dios ya pertenece a otro, necesita escuchar de sus labios que esto es real.

Ella se encuentra con él y le confirma sobre la decisión del suceso, el cómo última petición le pide un beso, lo cual ella se niega porque ahora pertenece a otro hombre.

Esto es demasiado para él, siente que muy dentro su corazón de destroza en mil pedazos y no fue lo único, se desploma en el suelo frente a Isabel… sin vida.

Es un nuevo día posterior al día de la boda, ya no se escuchan las felices campanas de celebración, es un día triste, una comitiva silenciosa y adolorida transporta el cadáver del que antes era Juan Martínez de Marcilla por las calles de Teruel hacia el templo. La muchedumbre se va acomodando en el santo lugar para participar en los funerales, casi nadie repara en una mujer con velo que se separa de la multitud hacia el altar donde reposa el fallecido, es Isabel de Segura.

Mostrando su rostro se acerca hacia el que antes fuera su amado, tal vez arrepintiéndose de muchas cosas que ahora ya no importaban, mirando su rostro se inclina y le otorga el beso que le negó en vida. Si el amor es una enfermedad tal vez ella estaba enferma de amor y mucho arrepentimiento pues su corazón tampoco pudo soportar ese momento, Isabel de segura se desplomo también sin vida sobre el cuerpo de Juan.

La gente que vivió ese hecho y que conocían sobre ellos sin duda aseguraron que murieron de amor y por ese motivo fueron enterrados juntos y permanecen juntos hasta nuestros días.

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