El origen de la Hanukkah: la conmemoración de un milagro relacionado con la liberación del Templo por los macabeos

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Conocida también como la Fiesta de la Dedicación, además de como la Fiesta de las Luces, la Hanukkah es una importante festividad judía que conmemora la nueva dedicación del Segundo Templo realizada en Jerusalén por los Macabeos. La Hanukkah se celebra anualmente durante 8 días y 8 noches, normalmente entre finales de noviembre y finales de diciembre. Tradicionalmente, en esta fiesta se enciende una menorá especial, se consumen alimentos fritos y se juega a un juego simbólico para celebrar el curioso ‘Milagro del aceite’.

La historia de la Hanukkah empieza con la persecución bajo los seléucidas

La historia de la Hanukkah comienza en el siglo II a. C., después de que fuese escrita la Torá. Por aquel entonces, el país de Judea estaba bajo el dominio del Imperio seléucida. Uno de los generales de Alejandro Magno hacia finales del siglo IV a. C., Seleuco I Nicátor, fue el fundador del Imperio. Aunque los seléucidas en un principio respetaron la cultura judía, la situación dio un vuelco drástico bajo el reinado de Antíoco IV Epífanes, que reinó entre los años 175 a. C. y 164 a. C. Antíoco, con la esperanza de helenizar a los distintos pueblos del Imperio, prohibió la religión judía e hizo que su práctica fuese castigada con la muerte. Además, Antíoco obligó a los judíos a adorar a los dioses griegos y profanó el Segundo Templo erigiendo un altar a Zeus y ofreciendo sacrificios de cerdos en él.

La revuelta de los macabeos por la libertad religiosa de los judíos

Las acciones de Antíoco encolerizaron a los judíos, que finalmente se rebelaron contra el dominio seleúcida. Esta revuelta se inició en Modiin, una aldea que no se encuentra lejos de Jerusalén. Aquí, los soldados de Antíoco obligaron a los aldeanos a inclinarse ante un ídolo y después les hicieron comer carne de cerdo, dos prácticas terminantemente prohibidas por el judaísmo. Matatías, un sacerdote, se negó a obedecer. Cuando otro lugareño se ofreció para cooperar en su nombre, Matatías se enfureció y lo mató. A continuación mató al oficial griego, y los soldados restantes fueron asesinados por los habitantes del pueblo.

Matatías y sus cinco hijos huyeron a las montañas, donde se les unieron otros judíos que querían luchar contra los seléucidas. Al principio de la rebelión, los rebeldes eran conscientes de que era suicida enfrentarse a los seléucidas en una batalla abierta. Recurrieron por tanto a tácticas de guerrilla. A la muerte de Matatías, acaecida en el año 166 a. C., su hijo Judas Macabeo (apodado ‘el Martillo’) se convirtió en nuevo líder de los guerrilleros, de ahí que la rebelión llegara a ser conocida como la Revuelta de los macabeos. Las fuerzas rebeldes lograron derrotar a los seléucidas y liberar Jerusalén.

¿Cómo exalta la tradición del Milagro del aceite la nueva dedicación del Templo?

Los judíos victoriosos procedieron a purificar el templo profanado, erigieron nuevamente el altar y dedicaron de nuevo el Templo a Dios. La celebración de la Hanukkah está basada en un milagro que se habría producido durante la dedicación del Templo. Según una leyenda, cuando Judas y sus seguidores entraron al Templo descubrieron que sólo quedaba aceite de oliva no contaminado para que la menorá ardiera durante un día. Para su sorpresa, sin embargo, la menorá estuvo ardiendo un total de ocho días. Según otra leyenda, Judas halló ocho lanzas de hierro a las que se fijaron las velas de la Hanukkah para iluminar el Templo. La palabra hebrea ‘Hanukkah’ significa ‘dedicación’, y alude a la nueva dedicación del Segundo Templo por parte de los macabeos.

Tradiciones de la Hanukkah

El número ‘8’ desempeña un papel importante en ambas historias, y explica el porqué de la celebración de la Hanukkah durante un período de ocho días. El ‘Milagro del aceite’ también da pie al consumo de alimentos fritos durante esta festividad. Dos de los alimentos tradicionales que se comen durante la Hanukkah son los sufganiyot, buñuelos fritos rellenos de mermelada, y los latkes, tortitas de patata y cebolla frita. Otra tradición de la Hanukkah es hacer girar el dreidel, una perinola o peonza de cuatro caras con una letra hebrea en cada uno de sus lados: Nun, Gimel, He y Shin, que son acrónimo de ‘Nes Gadol Haya Sham’, expresión que significa “Un gran milagro sucedió allí”, refiriéndose al ‘milagro del aceite’.

La Hanukkah es la única festividad judía que no es mencionada en la Torá, ya que los acontecimientos en los que está basada se produjeron después de que fuese escrita. Por último, se puede decir que, debido a la influencia de la Navidad, hacer regalos también se ha convertido en una práctica habitual en la celebración de la Hanukkah.

FUENTE: Ancient Origins

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